

La verdad está en los detalles
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Me encanta intentar entender el mundo y cómo somos los humanos. Haciendo videos, escribiendo... lo que sea.


Control Parental = ¿Renuncia parental?
Type
Vídeo
Data
23/08/2016
Temes
Educación
Hace unos días coincidí con una familia que tenía un hijo (11) con una consola portátil. Hasta ahí todo normal.
El niño jugaba mientras esperábamos a que nos trajeran los platos en el restaurante. Aquí podría discutirse si el niño debe jugar para no aburrirse mientras espera o si debe aburrirse y aprender a esperar o a gestionar su aburrimiento... pero bueno, seamos realistas: cada vez es más habitual ver niños en los restaurantes con móviles/tablets para jugar...
Lo que no sé es cómo se hacía antes con los niños en los restaurantes... quizá ya no iban porque se aburrían, y ahora los padres pueden ir a un restaurante... Yo voy a restaurantes (de los tipos en los que puedo disfrutar con mis hijos, claro que tengo hijos) sin dispositivos, y los niños, la mayoría de las veces, saben esperar y no ocurre ningún desastre. Eso sí, si a cada uno le das una máquina, podría charlar con mi pareja como si no tuvieras hijos... como si no tuvieras hijos...
Pero lo que quiero tratar es otro tema que me hizo reflexionar y que también les ocurrió a mis hijos.
El niño tenía instalado un control parental en la consola portátil. Después de un tiempo determinado, la consola se bloqueaba y el niño no podía jugar más. Si se portaba bien, los padres le incrementaban el tiempo. Podían definir el tipo de juego, las horas, los días, las horas según el día... se podía controlar todo.
Para mí, delegar el control del dispositivo a un software que gestione su uso no me parece la manera más didáctica.
El padre debe educar a su hijo para que haga un uso responsable del dispositivo. Seguramente habrá momentos de discusión, roces y desencuentros, pero la alternativa –evitar el conflicto y dejar que lo gestione una máquina– es delegar responsabilidad.
Sin embargo, hay algo que, para mí, es aún más importante.
Una de las labores más importantes de los padres es formar a los niños para que maduren, crezcan, sean responsables, tengan autocontrol y sepan encontrar sus propios límites...
Por lo tanto, el control parental impide que el niño tenga la oportunidad de madurar su autocontrol, de superar sus límites y de que nosotros podamos corregirle, de detectar puntos de conflicto entre padres e hijos y ver si el niño es capaz de mejorar su autocontrol o no. Perdemos información sobre cómo madura nuestro hijo controlando sus impulsos... no nos engañemos, al 90% de los niños, si se les deja elegir, les gustaría estar 8 horas con dispositivos... hay que ayudarlos a gestionarlo, y que entiendan que un día pueden exceder las horas razonables, pero que eso será una excepción.
En nuestra vida también hacemos excepciones de vez en cuando... un día vamos a un restaurante más caro, otro día de viaje, otro día pasamos muchas horas viendo una serie, otro día nos excedemos con el chocolate... no es un problema si somos lo suficientemente responsables para gestionarlo y luego volvemos a la normalidad.
En resumen, me parece que el control parental de los videojuegos (en cuanto al tiempo de juego) es una renuncia de los padres y una oportunidad perdida para que el niño madure y aprenda a autorregular sus impulsos...
Sempre les digo a mis hijos que pueden jugar siempre que quieran en máquinas, como algo divertido, como una forma de pasar el rato; pero lo que siempre deben demostrarme es que ellos controlan la máquina... si detecto que es la máquina la que los controla (que no saben parar cuando toca), entonces actuaré como policía y reduciré su uso a mínimos o a cero durante unos días. Pasados esos días, tendrán la oportunidad de demostrarme de nuevo que ellos tienen el control... evidentemente, no siempre es fácil... pero bueno, muchos adultos son incapaces de controlar sus impulsos, por lo que no podemos esperar que los niños lo hagan sin una labor de fondo por parte de los padres...
Es mi opinión... quizás equivocada...